los secretos del pecoso

El técnico manizaleño Fernando Castro lleva 30 años dirigiendo en el fútbol colombiano. Clasificó al Bucaramanga a los cuartos de final de la Liga Águila, en los que enfrenta desde este miércoles a Millonarios.A Fernando “Pecoso” Castro le da risa cuando dicen que está desactualizado, que es un técnico de la “vieja guardia” o “pasado de moda”.

Es probable que ninguno de los otros 19 entrenadores que hay en la primera división vea y estudie tanto fútbol como el estratega manizaleño de 68 años, quien jugó profesionalmente durante 15 temporadas y lleva tres décadas dirigiendo.

Ha pasado por 10 clubes colombianos y en todos ha dejado huella. A varios los ha salvado del descenso y con otros ha tenido campañas irregulares. Dos veces campeón con el Deportivo Cali, en 1996 y 2015, llegó hace casi tres meses al Bucaramanga y lo clasificó a los cuartos de final de la Liga Águila.

Este miércoles, ante Millonarios, intentará tomar ventaja en el partido de ida de su llave, en el estadio Álvaro Gómez de Floridablanca, desde las 8:00 p.m.

“En todos los equipos empezamos de ceros. Llego a poner condiciones, a explicar mis métodos de trabajo y a tratar de motivar al plantel. Acá pasó igual. El grupo aceptó la propuesta y con los buenos resultados los muchachos comenzaron a creer. Tenemos una nómina corta, que estaba cerca del descenso, pero por fortuna eso ya pasó. Clasificamos a octavos y ahora tenemos las mismas opciones de los otros siete clubes que están en cuartos de final”, explica con vehemencia, esa misma que la gente confunde con mal genio.

“Es que yo vivo del fútbol y para el fútbol. Ahora mismo tengo que analizar a Millonarios, sus últimos partidos de local y de visitante, que reflejan su actualidad, pues el nivel no será el mismo que el de hace tres meses. Tengo que ver sus virtudes y debilidades para saber cómo le voy a jugar. No estoy de acuerdo con quienes dicen que no hay que preocuparse por el rival, sino por lo que uno haga”, admite sin vacilaciones. “Yo trabajo, yo planifico; ese es el único secreto de mi estilo”.

Por eso recuerda perfectamente la última vez que enfrentó a Millonarios, “en la semifinal de la Liga 2015-I”, cuando su Cali ganó en la definición por penaltis.

“Ahora va a ser diferente, pero estamos optimistas. Hemos tenido un gran rendimiento de locales (cinco partidos ganados y uno empatado), así que habrá que ratificarlo”, señala el Pecoso, quien logró 20 puntos, de 33 posibles desde su llegada al club de la Ciudad Bonita.

Sobre el sistema de juego y las variantes que implemente, asegura que “no cambio mucho, porque hay una manera para el equipo que a uno le gusta más, pero siempre trato de armarlo lo más ofensivo que pueda. Mi consigna siempre ha sido ganar en casa y tratar al menos de empatar afuera, la famosa media inglesa, que nunca se cumple, pero sería ideal”.

A quienes ponen en duda su capacidad para adaptarse al fútbol moderno, Pecoso les responde con humildad “que vean los resultados y listo. Yo estuve estudiando en España. Fui a ver trabajar a Fabio Capello, a Louis van Gaal. He visto a Carlos Salvador Bilardo, a Ómar Pastoriza y al Bambino Viera. He estudiado callado. Eso no hay por qué decírselo al mundo entero. Lo importante es que los conceptos se le hayan quedado a uno”.

Aunque se queja de que aún hay muchos futbolistas que llegan al profesionalismo sin la formación necesaria, acepta que “los jugadores hoy son mucho más juiciosos que antes. Por eso triunfan los colombianos de ahora en Europa, porque se están acostumbrando a trabajar. Antes no teníamos mucha conciencia de lo que era el fútbol. En mi época se vagaba mucho. Uno creía que por ser futbolista podía ir a donde las prostitutas y emborracharse todos los días. Eso sí, todavía falta mucho por mejorar”.

¿Hay Pecoso para rato? Ni siquiera él lo sabe. Ama su trabajo y lo valora. Por eso muchas veces ha declinado ofertas laborales, pues a algunos directivos les han parecido demasiado elevadas sus pretensiones económicas. “Y más que de plata, se trata de que a uno lo dejen desarrollar su proyecto, que le den las herramientas y la libertad para decidir. Eso es clave para mí”, apunta.

Por eso, pase lo que pase en la serie con Millonarios, ya está pensando en el próximo torneo y en concretar “siete u ocho” refuerzos para el Bucaramanga, pues “en el fútbol la historia no cuenta, el éxito hay que refrendarlo partido tras partido”.

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